jueves, 25 de noviembre de 2021

Con la Eñe de Retamar

 

Publicado también en Cubarte. Le envié el original, a sabiendas de que no era gran cosa, pero sí fue mi intento por reproducir mis mejores recuerdos del poeta y profesor, que fue, al menos para mí, el que más influyó en quienes acudimos con entusiasmo a cada una de sus clases. Lo leyó y solo puso en un correo: Memorioso Enrique.

Para muchos jóvenes, yo diría que para la mayoría, Roberto Fernández Retamar es el Presidente de la Casa de las Américas, el miembro del Consejo de Estado, el agudo pensador que habla con lucidez y opinión propia sobre problemas que nos resultan más que cercanos.  Saben que es además un poeta indispensable, aunque muchos no lo hayan leído  pues, hasta donde sé, su poesía vive un ya prolongado vacío editorial.

La presentación ahora por la Editorial Letras Cubanas en la pasada Feria del Libro, de su Idea de la estilística, que acompaña en librerías a una recopilación anterior de ensayos, conferencias y presentaciones recogidas bajo el título –retamariano--En la España de la Eñe,publicada por la Editorial Oriente, y a La poesía contemporánea en Cuba (1927-1953) (también editada por la Editorial Letras Cubanas)[i], nos presenta otro rostro, que no puedo llamar desconocido, pero que para muchos  --y sigo pensando en los jóvenes--  propone otro acercamiento, apasionante, a  su obra y a su antigua y no abandonada vocación de estudioso de la lengua y la literatura.

Memoria del doctor Pi

 

Se publicó también años atrás, en Granma y en Cubadebate.  Intenté escribirlo en el momento de su fallecimiento y solo envié lo escrito a sus familiares.  Después redacté esta memoria. En Granma fue un hombre muy respetado y sin duda uno de mis mejores amigos.

Su nombre y sus apellidos presagiaban su porte y hasta su personalidad.  Agustín Pi Román, el doctor Pi para los trabajadores de Granma,  impresionaba por su  sobria dignidad y por el noble talante que uno supone en el típico camagüeyano (lo era por formación: había nacido en Cienfuegos, el primero de noviembre de 1919, pero  al año de nacer fue a residir  a la antigua y extensa provincia de Camagüey).

Mi nueva televisión en colores

 

Ya es sabido que la televisión se vio en colores en La Habana a partir del año 1958, en una aventura que llevaba el sello característico de Gaspar Pumarejo.  Fue una verdadera osadía, valiéndose de un telecine para transmitir los noticieros previamente filmados en 16 mm y revelados en el día fuera de Cuba.  No era un proyecto que se pudiera mantener mucho tiempo en tales condiciones, con un único estudio más o menos sencillo, en la planta baja del Hotel Habana Libre.

Solo Estados Unidos transmitía entonces en colores.

lunes, 8 de noviembre de 2021

Mi amigo Samuel

 Este texto también tiene ya varios años de publicado.  Varios amigos míos y de Samuel lo han reproducido.  Forma parte de mis más recordadas memorias. 

Enrique Román

Fue el único surrealista orgánico, real, que he conocido en mi vida.  Era 1980 y yo había ido a Cienfuegos para encabezar un pequeño grupo de jóvenes universitarios recién egresados y de veteranos periodistas, tipógrafos y operadores de máquinas de impresión, con quienes reiniciaríamos la antigua tradición periodística de la ciudad.  Fundábamos el diario 5 de septiembre.

Mi conocimiento de Cienfuegos era escaso.  Había visitado pocas veces la ciudad y no conocía el resto de la provincia.  Fui armado de mensajes y recomendaciones que me facilitaran entrar en contacto con amigos de mis amigos, para que me ayudaran en mi nuevo empeño.  Así, el inolvidable Agustín Pi me encargó que viera de su parte a su amigo Samuel Feijóo.